Mi historia empieza a los 10 meses cuando mi madre me deja poner en la falda de mi padre cuando llega del trabajo y cojo el volante de su coche durante un ratito (tengo la suerte que mi padre trabaja con coches) y sigue a los 2 años y medio, cuando grácias a nuestra afición al 4 x 4, mi padre me deja llevar el volante, sentadito encima suyo y bién cogido por él, por trayectos de montaña y trialeras pasándomelo en grande.luego tengo mi 1er.coche 4x4 de bateria, al cual le hice muchisimos kilometros y con él que practiqué todo tipo de maniobras, el aparcar era una de mis espicialidades; seguidamente me apropié de un miniquad de gasolina , ya que mi padre compró varios para su venta y distribución, y ahí empezó mi vicio sano por la gasolina. Un amigo nuestro en su día le comentó a mis padres "ESTE NIÑO LLEVA GASOLINA EN LAS VENAS".
Mi ilusión sería seguir creciendo con este deporte.